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Conoce la historia de Mamá Tingó


La señora Florinda Soriano de Muñoz, nació el día 8 de febrero de 1918 en la comunidad de San Felipe Villa Mella, Distrito Nacional.

Fueron sus padres José de la Cruz y la señora Eusebia Soriano Aquino.

Los primeros años de su vida lo dedicó al cuidado del hogar; como actividad doméstica estaba la fabricación de sillas para el hogar, construidas de palo y guano de palmera (cogollo) el cual ella hervía y luego lo secaba al sol; con estos tejía las sillas que servían para ayudar en la manutención del hogar.


Doña Florinda nunca asistió a la escuela, pues en esa época no había escuela en su comunidad. Más tarde emigró a la comunidad de Sabana Grande de Hato Viejo, Yamasá, donde tenía algunos parientes.

Era una mujer fuerte y de piel negra. Se casó con un joven llamado Felipe Muñoz, juntos procrearon siete (7) hijos de los cuales en la actualidad viven cinco (5) son ellos: Juana, Domingo, Bonifacio, José y Felipe Muñoz Soriano.

Su casa era construida de tablas de palmeras, techada de yagua de las mismas y piso de tierra. En esta comunidad se dedicó a las labores agrícolas y la crianza de animales tales como: vacas, caballos, chivos, gallinas, cerdos, y otros pero en menos cantidad; pues su situación económica era muy pésima.

Sus hijos fueron inscritos en la escuela, pero ninguno logró completar la educación primaria.

Su esposo murió a temprana edad en una riña a unos cincuenta metros de su casa.

Después de la muerte de su esposo, la tarea fue más fuerte para ella, por lo que se dedicó a la venta de leñas para la panadería.

En avanzada edad asistió a una escuela nocturna, pero nunca logró alfabetizarse.

Era simpatizante del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), y en época de los doce años de Balaguer se inició la confrontación en la lucha campesina y los terratenientes por quitarle la tierra, no solo la de ella, sino la de todos los campesinos de esa comunidad. Esto inició con el Mayor Ramón, quien cercó los terrenos de Mamá Tingó y otros más.

Esta lucha se prolongó por varios años, ya que los terratenientes querían apoderarse de toda la tierra de la comunidad, de manera tal que los campesinos sembraban rubros para su sustento y el de sus hijos, tales como: yuca, plátano, batata maíz, auyama, guandules, habichuela, entre otros, pero éstos no podían ser cosechados porque eran arados por personas enviadas por los terratenientes.

El terrateniente Pablo Díaz Hernández cercó con alambres de púas más de 8,000 tareas de tierras y con tractores arrancó la cosecha de los campesinos.

El 1 de noviembre de 1974, los campesinos de Hato Viejo se presentaron ante el Tribunal de Monte Plata, pero el terrateniente Pablo Díaz no asistió a la audiencia. Al regreso de Mamá Tingó a su finca se encontró con la información de que el capataz Ernesto Díaz (Durín), empleado del terrateniente había soltado a los cerdos de Mamá Tingó. Ella fue a amarrarlos, pero el capataz permanecía escondido en el lugar y aprovecho el momento donde le disparó con una escopeta. Mamá Tingó intento defenderse con un machete, pero dos disparos, uno en la cabeza y uno en el pecho la dejaron sin vida. Murió en Hato Viejo a la edad de 52 años.

Por qué se dice que Cristóbal Colón realmente no descubrió América

La historia narra que Américo Vespucio fue quien primero se dio cuenta de que el actual Brasil no era parte de Asia sino una región nueva denominada “El Nuevo Mundo” 


A lo largo de nuestra formación académica se nos ha dicho que el 12 de octubre de 1492, Cristóbal Colón fue quién descubrió América cruzando el Atlántico en sus tres barcos: La Niña, La Pinta y La Santa María. Sin embargo, algunos historiadores y geógrafos han comentado que él no fue el primero en llegar al “Nuevo Mundo”.

El Día del Descubrimiento y la Raza, el Día de la Raza y la Hispanidad, el Día de la Raza y el Día de la Fiesta Nacional son algunos nombres con los que comenzó a conmemorarse de manera oficial esta fecha en España, Colombia, Costa Rica, Argentina, México y otros países de habla hispana. 

Cristóbal Colón fue un navegante y cartógrafo de origen genovés, al servicio de la Corona de Castilla. Es a él a quien la historia oficial le atribuye el descubrimiento de América, al llegar a la isla de Guanahani, en las Bahamas.

Colón realizó cuatro viajes a lo que el creía eran las Indias y, aunque posiblemente no fue el primer explorador europeo en América, se le considera el descubridor de un nuevo continente al ser el primero que trazó una ruta de ida y vuelta a través del océano Atlántico y dio a conocer la noticia en Europa.

Algunos historiadores y geógrafos han detallado que Colón no fue quien llegó primero al continente americano (Foto: Karina Hernández / Infobae)
Algunos historiadores y geógrafos han detallado que Colón no fue quien llegó primero al continente americano (Foto: Karina Hernández / Infobae)

A pesar de ello, nuestro continente lleva el nombre de Américo Vespucio el cual obtuvo la gloria debido a la falta de información sobre quién había llegado primero. La historia narra que el 17 de agosto de 1501, Vespucio fue el primero en darse cuenta de que el actual Brasil no era parte de Asia sino una región nueva. Lo que es cierto es que fue el cartógrafo alemán Matthias Ringmann quien instauró en su honor el nombre de América para esta nueva región del mundo en un mapa publicado el 25 de abril de 1507.

Américo nació en Florencia, Italia, el 9 de marzo de 1454. Fue un comerciante, explorador y cosmógrafo florentino, naturalizado castellano en 1505, que participó al menos en dos viajes de exploración a las “Indias occidentales”. Cabe mencionar que Cristóbal Colón denominó “indios” a los nativos creyendo que había llegado a la India.

Vespucio creyó que había llegado a Asia mientras exploraba el continente americano
Vespucio creyó que había llegado a Asia mientras exploraba el continente americano

Durante esta exploración Vespucio estaba convencido de estar recorriendo “los confines del Asia por la parte de oriente, y el principio por la parte de occidente”. Es decir que mucho después recapacitará y observará que no era Asia, sino un continente desconocido.

Un grupo de geógrafos, entre los que se encontraban Martin Waldseemüller y Matthias Ringmann, publicaron en 1507 la Cosmographiae Introductio acompañado por una traducción al latín de las cartas de Vespucio bajo el título Quattuor Americi navigationes (Cuatro viajes de Américo), en donde se sugería que el nombre del “Nuevo Mundo” debería ser América en femenino por analogía a Europa, Asia y África en honor a Vespucio.

Sin la llegada de ambos, no se le abrían abierto las puerta a Hernán Cortés (Foto: Karina Hernández / Infobae)
Sin la llegada de ambos, no se le abrían abierto las puerta a Hernán Cortés (Foto: Karina Hernández / Infobae)

Tras la muerte de Colón en 1506, Vespucio fue recompensado por Fernando de Aragón en 1508, con el nombramiento de “Piloto mayor de Castilla” de la Casa de Contratación, para controlar el comercio y la navegación con el Nuevo Mundo, hasta su muerte en 1512.

Más allá de atribuirle el logró a alguno de los dos, algo que de verdad pasó fue que con sus llegadas se le abrió camino a que Hernán Cortés, Pedro de Alvarado, Francisco Pizarro y otros conquistadores europeos llegaran a apropiarse del oro, plata, minerales y otras riquezas de Mesoamérica, Centroamérica y Sudamérica.


Honran hoy a Virgen de las Mercedes



La Iglesia celebra hoy con diversos actos el Día de la Virgen de las Mercedes o Virgen de la Merced, patro­na del pueblo dominicano y madre espiritual de miles de dominicanos que profe­san la fe católica.

El presidente Luis Abi­nader asistirá a la misa por el Día de “Nuestra Señora de Las Mercedes” que será efectuada en la Parroquia Santuario Santo Cerro en la provincia La Vega. La liturgia está pautada para hoy a las 9:00 de la mañana.

Además de las misas y actividades litúrgicas en el Santo Cerro, el arzobis­po metropolitano de Santo Domingo, monseñor Fran­cisco Ozoria, encabezará hoy otra en el Convento de las Mercedes, en la Zona Colonial, a las 11:00 de la mañana.

En el templo en honor a la virgen habrá actos reli­giosos durante todo el día a partir de las 7:00 de la mañana.

La parroquia El Buen Pastor del sector Evaristo Morales de la capital, in­vitó también al Rosario de la Aurora, a las 7:00 de la mañana, el cual concluye con una eucaristía.

En ese templo habrá mi­sas a las 11:00 de la maña­na y 6:30 de la tarde.

La Parroquia Jesús Maestro del Mirador anunció una procesión a las 10:00 de la mañana, acto que conclu­ye con una misa a las 11:00 de la mañana.

Operativo

La Comisión Militar y Poli­cial (Comipol) anunció un amplio operativo en las ca­rreteras del país, para lo cual reforzó el personal y los equipos a fin de garantizar la seguridad de las personas que se desplacen al Santo Cerro hoy viernes. LD

Si Trujillo resucitase


¿Qué ocurriría si 60 años después de ha­ber sido ajusticia­do, Rafael Leónidas Trujillo resucitase y volviese de nuevo a la Re­pública Dominicana?

En principio, se sentiría extraño. Comprobaría que la capital de la República ya no lleva su nombre. Que ya en los hogares dominicanos no hay rótulos que digan: En esta casa Trujillo es el Je­fe. Tampoco otros que re­cen: Dios y Trujillo.

Podrá advertir que ya no existe la provincia Trujillo Valdez, en honor a su pa­dre. Que ya Villa Altagracia dejó de llamarse Julia Mo­lina, como su madre; y que ya nadie recuerda cuál era la provincia Benefactor, en referencia a sí mismo.

Comprobará que ya el Pi­co Duarte se dignifica en no llevar su nombre. Que no quedan rastros de lo que fue el parque Ramfis, con relación a su hijo; ni del ya­te Angelita, de su hija.

Se dará cuenta que todo desapareció. Que ya no le componen merengues, ni que tampoco nadie ya los baila. Que aquella pegajo­sa canción, que decía: Salve San Cristóbal/ cuna de Tru­jillo/ ese gran caudillo/ jefe de la nación/, no encuentra quien la escuche.

Sabemos que será muy doloroso para “aquel roble poderoso”, constatar que toda su riqueza se evaporó. Que ya no tiene el control de la Central Lechera; ni el monopolio de la comerciali­zación del arroz, ni del acei­te de maní.

En fin, que perdió el con­trol absoluto de la venta de azúcar y de cacao, así como del carbón vegetal y la ex­portación de coco.

Se sentirá desorientado y angustiado, al saber que ya no está en sus manos el negocio de los medicamen­tos, ni el monopolio del ce­mento, como tampoco el de la venta de muebles, ni el de la madera ni la del calzado.

Su furia se tornaría in­controlable al verificar que perdió el monopolio de la producción y venta de la cerveza. Que ya sus dos bo­tellas, las llamadas “batati­ca” y “don Pipí”, desapare­cieron hasta de la memoria de los dominicanos.

Que a su muerte, todos sus bienes fueron justamen­te confiscados.

Nueva Republica
En los 60 años transcurri­dos desde la muerte de Tru­jillo, la República Domini­cana se ha transformado de manera radical.

Empezando por la com­posición demográfica, cabe decir que en 1961 la pobla­ción dominicana alcanzaba escasamente la cifra de tres millones 200 mil almas.

En la actualidad, anda cerca de los 12 millones de habitantes. Eso equivale a decir que en los últimos 60 años, la población dominica­na ha crecido en un 400 por ciento, sin contar los dos mi­llones adicionales que se en­cuentran en el exterior.

Hace 60 años, la pobla­ción dominicana era emi­nentemente rural. El 65 por ciento vivía en los campos y un 35 por ciento en las ciuda­des. Ahora es al revés, casi un 75 por ciento en las ciudades y tan sólo un 25 por ciento en las áreas rurales.

La esperanza de vida era de 52 años para los hom­bres y 55 para las muje­res. Por eso, una persona a los 50 años era un anciano. Ahora, las expectativas son de 72 años para los hom­bres y 75 para las mujeres.

El Producto Interno Bru­to experimentó un salto gi­gantesco. De 803 millones de dólares, en el último año de la vida del dictador, a 89 mil millones de dólares en el 2019.

Eso quiere decir que des­de 1961 hasta la actualidad, el PIB, medido en paridad de poder de compra en dó­lares norteamericanos, a valor del 2020, se ha mul­tiplicado en cerca de 1,300 por ciento.

Dicho de manera simple: que en los últimos 60 años, desde la muerte de Trujillo al día de hoy, la República Dominicana tiene mil 300 veces más capacidad de ge­neración de riquezas que la que tenía entonces.

Esa es la prueba más con­tundente de la profunda transformación y del cam­bio radical que ha experi­mentado nuestro país en los años transcurridos desde los tiempos de la dictadura.

La razón se ha debido a que además de continuar con la producción y expor­tación de nuestros produc­tos tradicionales de azúcar, café, tabaco, cacao, ferro­nickel y bauxita, la Repú­blica Dominicana hizo una transición hacia una econo­mía de servicios y de mayor desarrollo industrial.

De esa manera, junto a la manufactura local, ha habi­do un impulso al modelo de las zonas francas industria­les, el turismo y las remesas de los dominicanos en el ex­terior.

Aunque aún con mu­chos niveles de pobreza, desigualdad, inseguridad y marginalidad social, en la sociedad dominicana se ha experimentado, en los últi­mos 60 años, un proceso de cambios que se ha traduci­do en mayor acceso a vi­viendas, educación, salud, agua potable, electricidad, neveras, abanicos, lavado­ras, teléfonos y vehículos de motor.

En fin, un verdadero pro­ceso de modernización.

Democracia y libertad
Si Trujillo resucitase y vol­viese a la República Domi­nicana, podría extrañarse o asombrarse de que ya a nin­gún ciudadano le piden los tres golpes: la palmita, la cédula y el carnet.

Que ya no existe el SIM (el tenebroso Servicio de Inteli­gencia Militar), que la Cua­renta y otros centros de tor­turas fueron desmantelados; y que hasta figuras siniestras como Miguel Ángel Paulino, Felix Bernardino, Johnny Ab­bes y Arturo Espaillat, alias la Gillette, hace años que, afor­tunadamente, partieron del reino de los vivos.

El hombre que “desafió todos los rayos y salió ven­cedor de todas las tempes­tades”, podrá turbarse y hasta sobrecogerse al en­terarse de que luego de su ajusticiamiento, en la Repú­blica Dominicana ha habido un largo proceso de luchas en búsqueda de un régimen de libertad, de justicia y de­mocracia.

Que eso es infinitamen­te mejor que lo que él pre­gonaba cuando hacía la si­guiente lúgubre afirmación:

“Dominicanos, recuer­den siempre que la palabra cementerio es una palabra de origen griego que signi­fica paz para los muertos y advertencia inexorable para los vivos.”

El hombre quiso seguir a caballo. Afortunadamente, desde aquellos tiempos a la actualidad, se rompieron las cadenas. Hubo, en principio, un proceso de destrujilliza­ción. Algo así como una lim­pieza del alma nacional.

La familia se fue comple­ta: hermanos, hijos, nietos, sobrinos. El cadáver del dic­tador fue exhumado, expul­sado y desterrado. El ape­llido Trujillo: proscrito del territorio dominicano.

La lucha por un Estado Social y Democrático de De­recho en la República Do­minicana continúa. Es una lucha incesante por la que se han sacrificado y ofren­dado sus vidas hombres y mujeres valiosos de nuestro pueblo.

Cuando por algunas cir­cunstancias esos valores y principios de democracia y libertad se ven desvirtua­dos o sometidos a riesgos y amenazas, el propio pueblo se convierte en protagonis­ta de su destino.

Al cumplirse 60 años del derrumbe de la dictadu­ra trujillista, tal vez resul­te oportuno recordar estos versos del insigne poeta Re­né del Risco Bermúdez, que dicen así:

“¿Qué le parece, General?

¡Caramba, dizque dejarlo a usted

sin su caballo!

¡Claro que ya la Patria es otra cosa!

Ya no es aquel desorden que aún narramos

Un poco desorganizada­mente

Porque es justo que hoy no comprendamos

A la Patria de ayer.

Y así es, 60 años después de Trujillo.

Si Trujillo resucitase

Un dictador derribado bajo una lluvia de balas

“Coge la ametralladora y vamos a pelear, que estoy herido”


¡Coge la ame­tralladora y va­mos a pelear, que estoy heri­do!”, reiteró el dictador Rafael Leónidas Trujillo a su chofer Zacarías de la Cruz, ante la lluvia de disparos que impactaban su vehículo, uno de los cuales le rompió varias piezas den­tales, la noche del 30 de ma­yo de 1961.

Cerca de 60 disparos im­pactaron en el vehículo, seis en el cuerpo del dicta­dor y siete a su chofer que sobrevivió a la emboscada en que cayó abatido el sá­trapa en su trayecto desde Ciudad Trujillo, hoy Santo Domingo, hacia la Hacien­da Fundación de la provin­cia San Cristóbal.

Como quedó el vehículo en que se desplazaba Trujillo.

Los detalles de ese mo­mento están en el inte­rrogatorio practicado al chofer de Trujillo y que contiene el libro titulado “El ajusticiamiento: Expe­diente del asesinato del Ilustre Padre de la Patria Nueva, Generalísimo Doc­tor Rafael L. Trujillo Mo­lina”. La obra será pues­ta a circular con ocasión del 60 aniversario de la decapitación de la tiranía, el próximo 30 de mayo, y como un homenaje póstu­mo a su autor, el historia­dor, profesor y sociólogo, Franklin Franco.

De la Cruz, un militar con rango de mayor de 54 años de edad en ese mo­mento, fue interrogado por el juez de instrucción Wilfredo Mejía Alvarado, en su residencia de la calle Josefa Perdomo número 14 de Santo Domingo.


Su chofer cuando recibía asistencia médica en el hospital Marión.

Cuenta que, cuando Tru­jillo le dijo por primera vez que cogiera una ametralla­dora y se parara a pelear, intentó persuadirlo di­ciéndole que sus atacantes eran muchos y que lo más conveniente era tratar de evadirlos sin salir del vehí­culo.

“Jefe, son muchos. Va­mos a ver si nos vamos, que quiero salvarlo”, de­claró De la Cruz que le dijo a Trujillo, quien en cambio le repitió “¡Coge la ame­tralladora y vamos a pe­lear, que estoy herido!”, y de inmediato salió a re­peler el ataque con un re­vólver calibre 38 corto que siempre portada.

El ataque a tiros con­tra el vehículo Chevrolet Bel Air, placa 0-1823, co­lor azul, modelo 1957, en que viajaban el dictador y su chofer, ocurrió después de pasar el bar restaurante El Pony, en la hoy autopis­ta 30 de Mayo.

“El fuego que se nos ha­cía era cada vez más inten­so. El Jefe se desmontó del vehículo y avanzó hacia la parte delantera derecha; pude ver que disparaba con su revólver hacia los enemigos, con su peque­ño revólver”, refirió De la Cruz en el interrogatorio.

El chofer narró al juez de instrucción que hirió a varios de sus agresores con un fusil semiautomá­tico y una ametrallado­ra Luger corta, antes de ver caer a Trujillo muerto frente al bumper del vehí­culo y él quedar sin senti­do debido a un disparo en la cabeza.

Partida de defunción
La partida de defunción del tirano fue inscrita en el Libro 96, número 598 y fo­lios del uno al tres, el 10 de julio de 1961, por Emi­lio E. Ravelo, oficial del Estado Civil de la Primera Circunscripción del Distri­to Nacional, a petición del doctor Sergio Tulio Victo­ria Mazara, secretario de la Primera Cámara de lo Penal del Juzgado de Pri­mera Instancia del Distrito Nacional.

El balazo que despren­dió varias piezas dentales y provocó fractura en el maxilar inferior a Trujillo fue con orificio de entada en la región mentoniana (entre la barbilla y el la­bio inferior), a nivel de la línea media, sin orificio de salida.

El sátrapa recibió tam­bién otros dos disparos en el espacio intercostal iz­quierdo, uno con orificio de entrada a nivel del se­gundo espacio intercostal izquierdo y de salida a nivel del quinto espacio intercos­tal izquierdo debajo de la te­tilla. “La trayectoria trazada por este proyectil fue subcu­tánea”, agrega el acta de de­función.

La otra fue con orificio de entrada a nivel del séptimo espacio intercostal izquierdo y de salida por la cara poste­rior del hemitórax izquierdo a nivel del séptimo espacio intercostal.

“Herida de bala en el hue­co axilar sin orificio de salida. Herida de bala con orificio de entrada en la fosa ilíaca izquierda, sin orificio de sa­lida” expresa sobre otros dos impactos que recibió Trujillo.

El último tiro que recibió el dictador de sus ajusticia­dores le provocó una herida de bala con orificio de entra­da a nivel de la primera fa­lange, en el dedo índice ma­no izquierda, con orificio de salida por la cara anterior-tercio inferior antebrazo iz­quierdo.

“La trayectoria trazada por este proyectil ocasionó fracturas conminutas de los huesos del carpo, metacar­po, cubito y radio con gran pérdida de tejidos blandos”, indica el certificado expedi­do por el oficial civil.

Trujillo también registró un traumatismo en la región temporal, auricular y molar izquierdas, con hundimien­to del arco cigomático (una parte del cráneo humano, más concretamente de la ca­ra humana), pero el docu­mento no especifica si fue por un séptimo tiro.

Sobrevivió
Entretanto, el chofer De la Cruz sobrevivió a siete im­pactos de bala, la mayoría en las piernas, sin complicacio­nes y curables en dos meses, según el certificado médico sobre su condición expedido a solicitud del juez que reali­zó la sumaria.

DATOS
Lo que hizo antes
Cerca de las 8:00 la no­che Trujillo le dijo a su chofer que preparara el vehículo para ir a la Ha­cienda Fundación, pe­ro antes realizó su acos­tumbrado paseo por la avenida George Was­hington, del cual regre­só a las 9:40 P.M.

Luego subió a su ca­sa de Estancia Radha­més, donde el chofer Zacarías ya le espera­ba y volvió a bajar a las 9:45. Antes un tenien­te camarero había pre­parado el maletín que acostumbraba llevar y que tenía una gran can­tidad de dinero. Truji­llo realizó una parada de unos 10 minutos en la casa de su hija Ange­lita Trujillo, en la aveni­da Máximo Gómez.

A 60 años del ajusticiamiento prevalece en el país una “trujillología nostálgica”

EL FANTASMA DE LA DICTADURA SE CUELA CON FRASES COMO “TRUJILLO VEN A VER”




Una arqueología de la justicia dominicana, un valioso instrumento para la reforma de una Policía Nacional que todavía incurre en prácticas trujillistas y una pieza histórica que cuestiona la nostalgia por la dictadura.

Son parte de las reflexiones que hacen el presidente de la Comisión Permanente de Efemérides Patrias (CPEP), Juan Pablo Uribe, y la directora del Museo Memorial de la Resistencia Dominicana (MMRD), Luisa De Peña Díaz, sobre el libro en dos tomos de 500 páginas cada uno y que recoge el expediente instrumentado contra quienes participaron en el ajusticiamiento del dictador Rafael Leónidas Trujillo, el 30 de mayo de 1961.

La obra titulada “El ajusticiamiento: Expediente del asesinato del Ilustre Padre de la Patria Nueva, Generalísimo Doctor Rafael L. Trujillo Molina” será puesta a circular con ocasión del 60 aniversario de la decapitación de la tiranía, el próximo 30 de mayo, y como un homenaje póstumo a su autor, el historiador, profesor y sociólogo, Franklin Franco.



“El fantasma de la dictadura se cuela a través de las añoranzas”, reflexiona De Peña Díaz, al preguntarle sobre la gran cantidad de jóvenes que anhelan un régimen dictatorial, con el uso de frases como “Trujillo ven a ver”, cuando observan cualquier hecho degradante en la sociedad.

Atribuye esa realidad a que la apología trujillista logró asociar los símbolos nacionales con el régimen oprobioso que encabezó el sátrapa durante 30 años.

La especialista en gestión de museos considera que la gran lección de este libro es que muestra el cuadro del poder corrompido y una democracia que se ha construido sobre la base de la impunidad.




Comisión policial

Sugirió a la comisión designada por el presidente Luis Abinader para la reforma policial usar el contenido del libro para erradicar las prácticas trujillistas que aún persisten en el cuerpo del orden, incluida la tortura.

Los auspiciadores de la publicación la consideran también una valiosa fuente de consulta para estudiantes de derecho, abogados, jueces y otros actores del ámbito judicial, pues constituye el rompecabezas de cómo fabricaba la tiranía un expediente judicial.

“Es imperativo desmontar los símbolos de la dictadura y el Estado está obligado a dar el primer paso”, reflexiona De Peña Díaz, tras deplorar que 60 años después del ajusticiamiento de Trujillo se utilicen los propios medios de la democracia para socavarla.

Cree que la tan anhelada “Comisión de la Verdad” sería un importante primer paso para crear una política pública de memoria histórica que posibilite la reconciliación de la sociedad, pero sobre la base de hacer justicia contra los auspiciadores de los desmanes del régimen trujillista.

La sociedad tiene mucha responsabilidad en el “pecado por omisión”, lo que trae como consecuencia la elevada carga de agresividad y violencia que brotan en cualquier momento, añadió la museógrafa.

La directora del MMRD estima que la democracia no se puede construir ignorando un pasado de impunidad, una frase que expresa cargada de reproche cuando observa a personas “rasgarse las vestiduras” porque matan a alguien por un celular, pero asumen con indiferencia tantos años de asesinatos, desapariciones, torturas y acoso psicológico.  

Herencia

Mientras Uribe considera que como país tenemos una carga política heredada de la dictadura que pesa en el imaginario de la sociedad dominicana.

“Es una construcción mitológica de Trujillo”, precisa el presidente de Efemérides Patrias, quien afirma que el libro sobre el expediente nos llama a construir una línea ideológica compromisaria con la memoria histórica que evite repetir un pasado ominoso y que permita avanzar en la construcción de la democracia.

“Con la publicación de estos dos tomos del expediente judicial contra los ajusticiadores de Trujilllo levantamos la consigna de memoria contra el olvido, que no es venganza sino justicia”, precisó el comunicador y filósofo.

Uribe recordó que el dominio de los poderes públicos por parte de Trujillo, especialmente el judicial, le permitió a su vez tener el control de la vida material y espiritual de la sociedad dominicana, como no lo tuvo otra dictadura en América Latina.

El presidente de la CPEP refiere que el libro de Franco es un valioso instrumento para desmontar el pseudonacionalismo de Trujillo y la mitología que construyó el sátrapa sobre el manejo eficiente de los poderes del Estado.

“Las acusaciones contra los héroes y mártires contenidas en este expediente no hacen más que justificar la acción heroica de los ajusticiadores de Trujillo y nos invitan a desmontar el quadrivium del poder corrompido: complicidad, impunidad, silencio y olvido”, precisó.

De Peña Díaz y Uribe coinciden en que la añoranza por la dictadura, mayormente entre jóvenes, aún persiste porque en el país predomina la banalización del mal y la normalización del crimen.

Eso de que durante la dictadura había orden, se propició un impulso de la economía, existía una baja criminalidad, se respetaban las leyes, se pagó la deuda externa y otras “bondades” tan propagadas sobre Trujillo, son, a juicio, un discurso que obvia la realidad de que todo eso lo usó para su provecho propio y que se trató de un régimen que emanaba sangre por doquier.   

La obra

La obra de Franco, que se publicará con el auspicio del MMRD y Efemérides Patrias, contiene todos los documentos recopilados por los organismos de represión del régimen para sustentar la acusación contra sus ajusticiadores.

Recoge declaraciones, interrogatorios certificaciones, oficios, órdenes de apresamiento, certificados médicos, la providencia calificativa y otros detalles del expediente contra los héroes del 30 de Mayo, sus familiares y otros allegados. Franco dejó el libro listo antes de fallecer en el año 2013. 

¿Qué pasó con las propiedades de Trujillo?


En abono a 31 años de tiranía, con la muerte de Rafael L. Trujillo el 30 de mayo del 1961, el Estado recibió una enorme fortuna – aún no evaluada – constituida por más del 51% de toda la industria nacional, emporios comerciales, fincas bien desarrolladas y vastas áreas agrícolas que la familia del sátrapa, obligada a marcharse en noviembre, no pudo llevarse al exterior.

Trujillo, un coloso en materia de organización del Estado y, como empresario de sus propiedades, al tiempo que un criminal para imponer sus intereses, cuando cayó abatido tenía en la jefatura nominal del Estado como Presidente a Joaquín Balaguer, el intelectual y burócrata más entrenado de la época, que como gelatina, hubo de amoldarse a las circunstancias, yendo del discurso ante el féretro en el Palacio Nacional a la pieza pronunciada en Punta del Este, días más tarde en la Asamblea de la OEA.

Es en estas difíciles circunstancias en que, tras la salida de la familia del Perínclito en noviembre, en un intento de mantenerse en el timón, crea al Consejo de Estado bajo su presidencia con atribuciones Ejecutivas y Legislativas y, desde éste órgano promulga la Ley 5785 del 4 de enero del 1962, que confisca las propiedades de la familia Trujillo de cuya corte fue, leal cortesano, bajo el argumento de que: La cuantiosa fortuna acumulada por Trujillo, así como por sus familiares, fue el resultado, en unos casos del abuso y en otros de la usurpación del poder, para enriquecerse.

 Aun así, hubo de irse al exilio, a Puerto Rico, días más tarde: En memoria de su honestidad, en austera y digna pobreza.  

El nuevo Consejo de Estado fue juramentado el 18 de enero de 1962, presidido por Rafael F. Bonelly extendió el 21 de febrero, la disposición a algunos colaboradores mediante la Ley 5823,  que pasó al Estado los bienes de Félix Bernardino, Manuel de Moya, Miguel Santelises y Julián Suardy,  enviando cualquier reclamo al Tribunal de Confiscaciones de Bienes el cual, con grado de corte, tenía el encargo de juzgar a los colaboradores que se enriquecieron a la sombra del régimen, se creó el 26 de mayo mediante Ley 5924;  empero el 10 de junio del 1964, la Ley 285 lo disolvió y sus atribuciones pasaron a la Corte de Apelación de Santo Domingo.

El Estado contemporáneo – incluyendo el traspié de la revuelta de abril de 1965- empezó entonces y, esos bienes – reunidos CEA, CORDE y CDE, entre otros - que junto a la burocracia del Gobierno llegaron a sumar el 85% de los empleos, financiaron la construcción de nuestra – débil - democracia liberal electoral hacia el Estado democrático de derechos que anuncia la actual Constitución: De esos terrenos expropiados, nació la Reforma Agraria en 1962 a través del Instituto Agrario Dominicano, motor que a su regreso en 1966 utilizó Balaguer para amortiguar los efectos desestabilizadores de los movimientos guerrilleros que, a través del campo, asolaban a América Latina.

No todas las confiscaciones fueron justas, la Corte de Apelación, tiempo después declaró inocentes a algunas personas una de ellas el abogado Suardy, pero sus bienes ya habían sido transferidos al Estado y de éste, a distintas instituciones y personas: Como retornarlos es imposible, un día habrán de ser pagados.

Tampoco se asentaron todas las confiscaciones en el Registro de Títulos, independiente de que bienes inmuebles, como la residencia de Trujillo en la Máximo Gómez – demolida por Balaguer para borrar recuerdos amargos -, actual plaza de la cultura, entre otras muchas, todavía parece permanecer registrada a nombre de María Martínez Alba de Trujillo. Ojalá actualicen el sistema.

No sería ocioso que el Gobierno realice un levantamiento catastral, que hoy es muy fácil, para determinar cuáles bienes confiscados a la familia Trujillo y sus allegados, que no fueron declarados inocentes de apropiación indebida, permanecen a sus nombres. No olviden  la Cancillería; el Palacio Nacional, sí está a nombre del Estado pues, el dictador guardaba las formas.

Recientemente, el Agrimensor Domingo Duran me mostraba una investigación que realizó sobre este tema que me dejó pasmado: Como no existe ya la Secretaría de Estado de Administración, Control y Recuperación de Bienes y de seguro sus archivos fueron a algún húmedo sótano en donde los ratones hicieron lo suyo, conviene que la Dirección General de Bienes Nacionales organice una unidad de profesionales, exclusivamente para ese asunto, igual el IAD para que finalmente ponga fin a algunas litis – eternas – y pueda titular a los parceleros que ocupan y cultivan las propiedades afectadas.

Resaltan el legado de Francisco del Rosario Sánchez en el 204 aniversario de su natalicio


 Este martes es fecha patria en la República Dominicana con la conmemoración del 204 aniversario del natalicio del patricio  Francisco del Rosario Sánchez, uno de los fundadores de la República. Junto a Juan Pablo Duarte y Matías Ramón Mella lideraron la independencia contra la ocupación haitiana.

Este héroe, de la Independencia  del 27 de febrero de 1844, nació en la capital dominicana el 9 de marzo de 1817.

El heroísmo y lucha de Sánchez es recordado por los dominicanos e instituciones que lo expresan por distintas vías, sobre todo las redes sociales, convirtiendo su nombre en tendencia número uno en Twitter.

 “Hoy se cumplen 204 años del nacimiento de Francisco del Rosario Sánchez (1817-1861), fue presidente de la República Dominicana, presidente de la Junta Central Gubernativa, líder y estratega político de la guerra dominicana” se destaca en un tuit de la Dirección General de Pasaportes.

Mientras que el movimiento no partidista Participación Ciudadana destaca que el legado de Sánchez  “inspira a las presentes y futuras generaciones para la construcción de una sociedad más justa y digna..”

El Parque Zoológico nacional recuerda la expresión del patricio “¡Separación, Dios, patria y libertad, República Dominicana!”, grito que en su voz proclamó nuestra independencia y enarboló nuestra bandera”

La Fiscalía del Distrito Nacional también rinde tributo al prócer Francisco del Rosario Sánchez, “quien además de ser uno de los padres de la Patria, fue el primer Fiscal del Tribunal de Apelación. iLoor a su memoria!”.

Mientras que el Ministerio de Defensa destaca que  el natalicio del patricio. “Hoy 9 de marzo celebramos el natalicio de Francisco del Rosario Sánchez, Padre de la Patria. Político y líder Independentista dominicano, considerado uno de los Padres de la Patria. Miembro de «La Trinitaria»...sociedad secreta separatista, en 1844 se alzó contra Haití y el 27 de febrero de ese año proclamó la independencia de la República Dominicana”.